Para qué sirve un indicador financiero

Un indicador financiero no aporta información nueva: reordena la que ya está en el balance y en el estado de resultados para que dos cifras se puedan comparar. Un activo corriente de USD 400.000 no dice nada por sí solo; frente a un pasivo corriente de USD 380.000 dice que la compañía apenas cubre sus vencimientos del año. Ese es todo el trabajo de un ratio: convertir magnitudes en relaciones, para poder compararse consigo mismo en el tiempo y con su sector.

En Ecuador esa comparación tiene una ventaja poco aprovechada: los estados financieros de las compañías sujetas al control de la Superintendencia son información pública, y la propia Superintendencia publica la tabla de indicadores con la que los calcula. Usar esas fórmulas —y no unas propias— es lo que permite que el número de su empresa sea comparable con el de su competencia y con el promedio del sector.

I. Liquidez: si alcanza para lo que vence este año

IndicadorFórmula oficialQué dice
Liquidez corrienteActivo Corriente / Pasivo CorrienteCuántas veces cubre el activo de corto plazo las deudas de corto plazo
Prueba ácida(Activo Corriente − Inventarios) / Pasivo CorrienteLo mismo, pero sin contar con vender el inventario

La Superintendencia advierte en su propio texto que el criterio habitual de una relación adecuada de 1 a 1 no debe leerse como «más alto, mejor»: «un índice demasiado elevado puede ocultar un manejo inadecuado de activos corrientes, pudiendo tener las empresas excesos de liquidez poco productivos». Dinero parado también es un problema, solo que no aparece como riesgo de pago sino como rentabilidad perdida.

II. Solvencia: de quién es lo que la empresa tiene

IndicadorFórmula oficial
Endeudamiento del activoPasivo Total / Activo Total
Endeudamiento patrimonialPasivo Total / Patrimonio
Endeudamiento del activo fijoPatrimonio / Activo Fijo Neto
ApalancamientoActivo Total / Patrimonio
Apalancamiento financiero(UAI / Patrimonio) / (UAII / Activo Total)

III. Gestión: qué tan rápido se mueve el negocio

IndicadorFórmula oficial
Rotación de carteraVentas / Cuentas por Cobrar
Rotación de activo fijoVentas / Activo Fijo
Rotación de ventasVentas / Activo Total
Período medio de cobranza(Cuentas por Cobrar × 365) / Ventas
Período medio de pago(Cuentas y Documentos por Pagar × 365) / Compras
Impacto gastos administración y ventasGastos Administrativos y de Ventas / Ventas
Impacto de la carga financieraGastos Financieros / Ventas

Los dos períodos medios son los que más rápido explican una crisis de caja en una empresa rentable: si el período medio de cobranza es de 75 días y el período medio de pago de 30, el negocio financia a sus clientes durante 45 días con recursos propios o con deuda. Esa brecha, multiplicada por las ventas diarias, es exactamente el capital de trabajo que hay que tener o conseguir. Nótese que el período medio de pago se calcula sobre compras, no sobre ventas: usar ventas en el denominador es el error más frecuente de las hojas de cálculo caseras.

IV. Rentabilidad: cuánto queda y de dónde viene

IndicadorFórmula oficial
Rentabilidad neta del activo (Du Pont)(Utilidad Neta / Ventas) × (Ventas / Activo Total)
Margen bruto(Ventas Netas − Costo de Ventas) / Ventas
Margen operacionalUtilidad Operacional / Ventas
Rentabilidad neta de ventas (margen neto)Utilidad Neta / Ventas
Rentabilidad operacional del patrimonioUtilidad Operacional / Patrimonio
Rentabilidad financiera(Ventas / Activo) × (UAII / Ventas) × (Activo / Patrimonio) × (UAI / UAII) × (UN / UAI)

La rentabilidad neta del activo se presenta descompuesta a propósito: es el método Du Pont, que separa el margen —cuánto deja cada dólar vendido— de la rotación —cuántas veces se vende el activo en el año—. Dos compañías con la misma rentabilidad del activo pueden ser negocios opuestos: una de margen alto y rotación baja, otra de margen mínimo y rotación altísima. Lo mismo hace la rentabilidad financiera, que abre el ROE en cinco factores para mostrar si viene de la operación, del apalancamiento o del efecto impositivo.

Y una advertencia de método: un indicador aislado no dice si una empresa está bien. Dice algo cuando se compara con el mismo indicador del año anterior, con el de su sector y con la estructura de su negocio. Una constructora y una comercializadora de alimentos tienen rotaciones y márgenes que no admiten comparación directa, aunque la fórmula sea la misma.