Regla común a todo dato publicado
Ninguna cifra se publica sin cuatro elementos: la fuente que la difunde, la fecha de corte a la que corresponde, la unidad exacta en que está expresada y el tratamiento que se le aplicó. Si alguno falta, el dato no se publica.
Cuando una cifra proviene de un cálculo propio —una conversión de unidades, una suma de partidas, un promedio— se indica la operación realizada. Un cálculo derivado nunca se presenta como si fuera una cifra observada.
Fuentes admitidas
Se admiten como fuente los registros y publicaciones de organismos públicos ecuatorianos —Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros; Servicio de Rentas Internas; Servicio Nacional de Aduana del Ecuador; Banco Central del Ecuador; Instituto Nacional de Estadística y Censos; Ministerio de Agricultura y Ganadería; Servicio Nacional de Derechos Intelectuales—, los organismos internacionales que publican metodología (como la Organización Internacional del Cacao) y los documentos oficiales de la propia entidad descrita.
No se admite como fuente la compilación de otro medio o directorio. Los datos son libres, la compilación ajena no: cuando un dato aparece en otra publicación, se descarga del organismo que lo emitió y se cita ese origen.
Fichas de empresa e institución
El universo son las personas jurídicas obligadas a remitir información a la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros, más las entidades y gremios que publican su propia información institucional.
Se publican únicamente datos de la persona jurídica: denominación, RUC, expediente, actividad declarada, estado societario, ubicación de los establecimientos y las cifras que la compañía presentó a la Superintendencia. Esta primera versión no publica ningún dato de persona natural —ni representante legal, ni administradores, ni socios o accionistas— aunque la ley los declare de acceso público: constan en el portal de la Superintendencia y quien los necesite puede consultarlos ahí.
Tampoco se publican documentos de identidad, domicilios particulares, teléfonos o correos personales, ni información patrimonial de personas naturales. Del Servicio de Rentas Internas se usa solo el catastro del RUC: la información tributaria es reservada por el artículo 99 del Código Tributario y no aparece en ninguna ficha.
Las cifras se cargan directamente del archivo de datos abiertos, sin retipearlas, y de cada archivo fuente se guarda su huella digital y su fecha. Un campo del archivo queda fuera de la ficha: el número de empleados, porque en el ejercicio 2025 declara valores incompatibles con el tamaño de varias compañías y publicarlo induciría a error.
Cada ficha muestra su fecha de corte, advierte que DIREVOZ no es el sitio oficial de la empresa ni la representa, y ofrece el canal por el que la entidad puede solicitar rectificación. Una corrección aceptada se aplica indicando la fecha del cambio.
Fichas de empresa: selección, indicadores y comparación con el sector
Las fichas se publican por tandas según los ingresos por ventas que cada compañía declaró a la Superintendencia en el último ejercicio: primero las de 100 millones de dólares o más, luego las de 10 millones o más. Solo entra una compañía cuyo RUC consta en el catastro del Servicio de Rentas Internas como sociedad, que presentó el balance de ese ejercicio y que declara al menos cinco indicadores financieros. Antes de las tandas se publicaron fichas de marcas con demanda de búsqueda medida, con los mismos criterios de datos. Una compañía ausente no es una compañía peor: es una que no alcanza el umbral de las tandas publicadas.
Se publican diez indicadores. Siete son los que publica la Superintendencia con las fórmulas de su tabla de referencia, sin recalcular: liquidez corriente, prueba ácida, endeudamiento del activo, endeudamiento patrimonial, apalancamiento, rotación de ventas y margen bruto. Los otros tres —rentabilidad neta de las ventas, ROE y ROA— los calcula DIREVOZ a partir de los estados financieros que la compañía presentó a la Superintendencia: la utilidad del ejercicio dividida para las ventas, para el patrimonio y para el activo total, con su signo. El archivo de datos abiertos publica esas tres razones sin signo, y una compañía con pérdida aparecía con rentabilidad positiva; la corrección, del 21 de octubre de 2026, consta en la errata. Tres campos del archivo quedan fuera —margen operacional, período medio de cobranza y período medio de pago— porque en el ejercicio 2025 traen valores imposibles para compañías en marcha, como medianas de decenas de miles de días de cobranza.
Un indicador igual a cero se trata como no declarado, que es el criterio de la propia Superintendencia para sus medianas; lo mismo aplica a las cuentas de resultados (utilidad antes de impuestos, impuesto a la renta causado, utilidad del ejercicio): si constan en cero en el archivo, la ficha lo dice y no las publica como cifra. Cuando el patrimonio de la compañía es negativo o nulo, los indicadores que dividen para el patrimonio —endeudamiento patrimonial, apalancamiento y ROE— no se publican: una pérdida dividida para un patrimonio negativo da un resultado positivo que se leería como rentabilidad.
La mediana del sector la calcula DIREVOZ sobre el mismo archivo —para la rentabilidad neta, el ROE y el ROA, sobre los valores recalculados con signo—: es el valor central del indicador entre las compañías de la misma división de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU, dos dígitos) y del mismo segmento de tamaño de la Superintendencia que declararon ventas y activos en el ejercicio. Si ese grupo tiene menos de diez compañías con el indicador declarado, se usa la sección CIIU del mismo segmento, y si tampoco alcanza, la división completa; la ficha dice en cada caso qué grupo usó y cuántas compañías lo forman. La mediana describe el grupo: no es un objetivo ni un estándar, y quedar por encima o por debajo de ella no es una calificación.
La posición en la división ordena por ingresos por ventas a todas las compañías de esa división que declararon ventas y activos en el ejercicio; la participación es la proporción que las ventas de la compañía representan en la suma de la división. La posición general es la que publica la propia Superintendencia en su ranking. Las variaciones entre ejercicios son nominales —sin ajuste por inflación— y la tasa anual compuesta es la que, aplicada cada año, lleva del primer al último valor de la serie.
Fichas de empresa: qué mide cada indicador
Liquidez corriente: relaciona el activo corriente con el pasivo corriente, es decir, cuántos dólares de activos que se convierten en efectivo dentro del año tiene la compañía por cada dólar de obligaciones con el mismo plazo. Prueba ácida: la misma relación sin contar los inventarios.
Endeudamiento del activo: el pasivo total dividido para el activo total, la parte de lo que la compañía posee que financian sus acreedores. Endeudamiento patrimonial: el pasivo total dividido para el patrimonio. Apalancamiento: el activo total dividido para el patrimonio, cuántos dólares de activo sostiene cada dólar de patrimonio. Con patrimonio negativo o nulo estos dos indicadores y el ROE no tienen lectura, y la ficha no los publica.
Rotación de ventas: las ventas divididas para el activo total, cuántos dólares de ventas genera cada dólar invertido en activos.
Margen bruto: las ventas menos el costo de ventas, divididas para las ventas. Rentabilidad neta de las ventas: la utilidad del ejercicio dividida para las ventas. ROE: la utilidad del ejercicio dividida para el patrimonio. ROA: la utilidad del ejercicio dividida para el activo total. Los tres los calcula DIREVOZ con signo, de modo que una pérdida da un valor negativo.
Una ficha comenta en el texto solo el indicador que se aparta de forma marcada de la mediana de su grupo —más del doble, menos de la mitad o de signo contrario— y su dirección frente al ejercicio anterior; los demás se leen en la tabla, con el valor del ejercicio, el del anterior y la mediana. La dirección se mide contra el ejercicio anterior declarado. En el archivo de 2021, la razón ROE que publica la Superintendencia superaba el 100 % en el 18 % de las compañías con ficha, frente a cerca del 2 % de 2022 a 2025; recalculada con signo desde los estados financieros, esa proporción es del 8 % en 2021 y de entre el 7 % y el 8 % en los años siguientes.
Las cifras son valores nominales, sin ajuste por inflación ni por cambios en el perímetro de la compañía. El impuesto a la renta que muestra una ficha es el causado según el estado de resultados presentado a la Superintendencia, no un dato tributario del Servicio de Rentas Internas.
Cómo verificar los datos de una ficha
Datos societarios y cifras: en el Portal de Información de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros, con el RUC o el expediente que muestra la ficha. La Ley de Compañías obliga a entregar esa información a quien la solicite (artículo 444).
Estado del contribuyente, establecimientos y dirección de la matriz: en la consulta pública del RUC del Servicio de Rentas Internas.
Medianas: en el ranking empresarial de los datos abiertos de la Superintendencia, filtrando el ejercicio, la división CIIU y el segmento de la compañía, descartando los valores iguales a cero y tomando el valor central de cada indicador.
Si la fecha de corte de la ficha no coincide con la del dato que devuelve el portal, manda el portal. Una discrepancia se puede señalar en el formulario de errata.
Indicadores y precios
Cada indicador declara el mercado al que corresponde, la unidad —tonelada métrica, quintal, libra, barril, onza troy— y el organismo que lo difunde. Una cotización internacional y un precio local no se presentan como equivalentes, porque entre ambos median transporte, calidad, secado, intermediación y condiciones pactadas.
Las conversiones entre unidades se muestran con el factor aplicado para que el lector pueda reproducirlas. Una conversión aritmética no incorpora descuentos ni costos de comercialización y así se advierte en cada página.
La serie histórica conserva la fecha de cada observación. Un dato no se actualiza en silencio: cambia la fecha de corte visible en la página.
Rankings
Un ranking declara antes de la tabla: el universo de empresas considerado, la variable que ordena la clasificación, el ejercicio fiscal de las cifras, la fuente de la que provienen y los criterios de exclusión aplicados.
No se mezclan ejercicios fiscales distintos en una misma tabla ni se estiman valores faltantes sin declararlo. Una empresa ausente del ranking no es una empresa peor: es una empresa que no cumple el criterio del universo, y ese criterio se publica.
No se publican clasificaciones de desempeño, listas de incumplimiento ni valoraciones sobre la gestión de una compañía identificada.
Comparadores
Los criterios de comparación se fijan y se publican antes de la tabla, y son los mismos para todas las alternativas. Ninguna posición se vende, se negocia ni se altera por una relación comercial.
Las condiciones comerciales cambian sin aviso: cada comparador indica su fecha de corte y enlaza la fuente donde verificar la condición antes de contratar.
Calculadoras
Cada calculadora publica la fórmula que aplica y los supuestos que asume. El cálculo se ejecuta en el navegador de quien la usa: no se transmite ni se almacena la información ingresada.
El resultado es una referencia para discutir una decisión, no una proyección ni una recomendación de inversión.
Corrección y errata
Cualquier persona o entidad puede señalar un error. Se contrasta contra la fuente original y, si procede, se corrige la página indicando la fecha de la corrección.
Cuando la corrección cambia una conclusión y no solo un dato accesorio, se deja constancia visible en la página en lugar de sustituir el texto en silencio.
Esta metodología se lee junto con la política editorial, que fija qué publica y qué no publica el medio.

