Las diez provincias de mayores ingresos

ProvinciaCompañíasIngresos (miles de millones USD)Las dos de mayores ingresos
Guayas34.52677,05Industrial Pesquera Santa Priscila (1.649 M) · Corporación El Rosado (1.641 M)
Pichincha32.47562,63Corporación Favorita (2.690 M) · Primax Comercial (1.397 M)
Manabí3.6437,38La Fabril (662 M) · Tecopesca (288 M)
Azuay5.8157,10Indurama Ecuador (300 M) · Cartopel (219 M)
Zamora Chinchipe5604,00Aurelian Ecuador (1.742 M) · Ecuacorriente (1.665 M)
El Oro2.9553,95Cresio (231 M) · Marecuador (94 M)
Tungurahua2.0072,81Pupuma-Holding (173 M) · Vehicentro (173 M)
Los Ríos1.3952,33Aromaexco (113 M) · Extractora Quevepalma (95 M)
Santo Domingo de los Tsáchilas1.3542,09Petrolríos (448 M) · Cocoaexpor (167 M)
Cotopaxi1.1981,34Novacero (389 M) · Provefrut (124 M)

Densidad empresarial no es volumen de negocio

Azuay tiene 5.815 compañías y factura 7.100 millones; Manabí tiene 3.643 y factura 7.380. Es decir: Manabí hace más negocio con 2.172 compañías menos. La explicación está en la composición —La Fabril y el clúster pesquero frente a un tejido cuencano de empresas medianas más numeroso y más repartido—, y es el recordatorio de que contar empresas no mide una economía.

El contraste extremo es Zamora Chinchipe: 560 compañías, el quinto puesto nacional y 4.000 millones, de los cuales 3.407 salen de dos mineras. Una provincia entera colocada en el quinto lugar del país por dos razones sociales. La contracara de ese logro es la exposición: si el precio del mineral cae o un proyecto se detiene, no hay tejido que amortigüe.

El sesgo del domicilio societario

Una advertencia necesaria para leer bien esta tabla: la provincia es la del domicilio registrado de la compañía, no la del lugar donde produce o vende. Una empresa domiciliada en Quito con toda su planta en Cotopaxi suma a Pichincha. Eso infla estructuralmente a las dos provincias con más sedes corporativas y desdibuja el aporte real del resto del país.

Por eso el 79 % de Guayas y Pichincha debe leerse como concentración de la actividad societaria y no como concentración de la producción física. Es una distinción que casi nunca se hace y que cambia por completo las conclusiones de política pública que suelen extraerse de estas cifras.