Cómo se consulta

  1. Entre al portal del Consejo de la Judicatura, funcionjudicial.gob.ec, y busque la consulta de procesos. Escriba la dirección a mano: es un servicio gratuito y hay sitios que cobran por intermediarlo.
  2. Elija el tipo de búsqueda: por nombres y apellidos, por número de cédula o por número de causa.
  3. Ingrese los datos con exactitud. La búsqueda por nombre es la más ambigua —los homónimos son frecuentes— y por eso la cédula o el número de causa dan resultados inequívocos.
  4. Revise los resultados y entre al detalle del proceso, donde constan los trámites, los documentos y las resoluciones.
  5. Anote el número de causa de lo que le interese: es el identificador que permite volver al mismo expediente sin repetir la búsqueda.

El servicio no requiere crear una cuenta, se actualiza de forma permanente según los registros jurisdiccionales y muestra tanto procesos en curso como finalizados. Solo hace falta conexión a internet.

Cómo leerlo sin equivocarse

Aquí está el verdadero valor de esta página, porque la consulta es fácil y la interpretación no. Un proceso judicial es un procedimiento, no una condena. Aparecer en la consulta puede significar que alguien demandó a esa persona o empresa, que ella demandó a otro, que participó como tercero o que un trámite no contencioso pasó por un juzgado. Ninguna de esas situaciones equivale a haber hecho algo malo.

  • La materia importa: un proceso laboral, uno de tránsito, uno de inquilinato y uno penal dicen cosas muy distintas y algunos son rutinarios en cualquier empresa con años de operación.
  • El rol importa: no es lo mismo ser actor que demandado, y la consulta lo distingue.
  • El estado importa: un proceso archivado o resuelto a favor no es un pasivo; uno en ejecución sí describe una obligación pendiente.
  • La antigüedad importa: una causa de hace doce años concluida no describe la situación actual de nadie.
  • El homónimo es real: dos personas con el mismo nombre son frecuentes, y por eso la búsqueda por nombre debe confirmarse con cédula antes de sacar cualquier conclusión.

Para qué la usa una empresa

En la práctica empresarial, la consulta de causas cumple tres funciones. La primera es de debida diligencia antes de una operación de monto relevante: junto con el estado del RUC en el SRI, la situación societaria en la Superintendencia de Compañías y el certificado de gravámenes cuando hay un inmueble, completa una verificación gratuita que toma un cuarto de hora.

La segunda es de seguimiento de los procesos propios: una empresa con litigios abiertos puede revisar el estado de cada uno sin depender de que su abogado informe, y anticipar plazos. La tercera es de contexto sectorial, cuando se quiere entender la litigiosidad habitual de un tipo de operación antes de entrar en ella.

En los tres casos la regla es la misma: la consulta le dice que existe un expediente, no qué significa. Para lo segundo hace falta leer las actuaciones y, cuando el monto lo justifica, que lo haga un abogado.